SIMMM

Como parte del Festival de Jazz de Montreal, también se celebro el SIMM: Salón de instrumentos de música y músicos de Montreal. En corto era una exposición de instrumentos musicales (baterías, guitarras, violines, chelos, flautas, trompetas, acordeones, teclados etc.) para los músicos.

Como se dijo anteriormente, el Jazz es música para músicos, entonces se puede asumir que quienes vienen a este festival son personas que tiene que ver algo con la música de una u otra manera, se aprovecha el momento para la venta de instrumentos y difusión de clínicas.

Esta expo se celebro entre complejo de los jardines y las edificaciones de Plaza de Arte. Habían principalmente tres divisiones:

Distribuidores de instrumentos

En esta se encontraban o fabricantes de instrumentos o tiendas como tal. La idea es que los músicos pudieran probar y escuchar los instrumentos en los cuales están interesados. Las pruebas eran sin compromisos ni limitaciones. Solo dependían del distribuidor/fabricante.

Apple

Apple Computer hizo presencia, promocionando sus software de edición de video y audio. Por supuesto a los softwares de edición de audio fue a los que le dio mayor importancia. Entre estos softwares estaban: iLife, Garageband, Logic Pro, Shake, Soundtrack Pro y Final Cut Studio. Por supuesto tenían en exhibición los últimos modelos de Macs y a su vez c/u tenia un instrumento adaptado a la maquina para poder apreciar el poder de esta combinación.

Roland

Esta empresa coloco sus legendarios teclados para ser probados, además también tenían demostración las baterías electrónicas.

Las baterías electrónicas desde mi punto de vista, tienen como prinpical utilidad que funcionan como una batería normal, simplemente que no generan en nivel de audio de una batería normal, pues puede ser escuchada con audífonos y/o una pequeña corneta o amplificador. Pero en lo que respecta a su comportamiento, esta se comporta como una batería, los platillos tienen sensores de movimientos, que permiten que el baterista cuando golpee los “cymbals” e inmediatamente después le coloque la mano para parar el sonido, este efectivamente se para. Igual con el Hi hat. El redoblante suena ‘igualito’. Tiene sus respectivos pedales, doble bombo, etc. En fin, es una batería, pero sin las ‘complicaciones’ de una batería artesanal. Una maravilla.

Mientras yo estuve, había un chamo como de 12 años, que tocaba esa vaina bien de pinga y duro, nuestros respetos al futuro virtuoso.

Pianos Prestige

Esta es una distribuidora de pianos, la cual tenia en demostración dos pianos Steinway & Sons, uno de ellos tenia unos colores bastante chillones. Este piano tiene la particularidad que toca solo. Es decir, tiene un sistema que el usuario puede escoger la canción y el piano procede a reproducirla. Esto se hace mediante un control remoto inalámbrico que tiene el piano. Este control remoto además incluye una pantalla LCD sensible al taco. Oligarquía Pura!!!

En vez de gastarte unos reales es un super equipo de sonido o en un pianista virtuoso, te compras este “aparato” y resuelves el peo en un 2×3. El piano -que incluye el control remoto-, cuesta la bicoca de 380 mil $. Si están leyendo bien, mas de un cuarto de millón de dólares. Demás esta decirles que el hijo de puta suena como los dioses!!!

Archambault

En esta distribuidora de instrumentos musicales habían un bajista y un guitarrista probando sus instrumentos con la cancón Shine on your crazy diamond de Pink Floyd… Uffff!!! 🙂

Instrumentos artesanales

Esta sección estaba conformada principalmente por fabricantes de guitarras, quienes hacían estas a pedido o en tono puramente experimental. Por ser artesanales, aquí no esta ni Gibson, ni Ibanez, ni nada de eso. Por lo que pude apreciar, el fabricante -la persona- es como tal la empresa. La propia persona exponía su producto y te explicaba porque lo hizo de tal o cual manera.

Talleres y clínicas

Finalmente se emitieron clínicas de todo tipo. Desde Apple que explicaba como utilizar las ultimas tecnologías con la música, hasta fabricante de guitarras quienes exponían como debe ser la caja acústica de esta. Estas clínicas fueron en una sala aparte y aisladas del bullicio del evento.

Dentro del Festival de Jazz, el SIMM tenia un toldo (carpa) mas o menos grandes, en donde cabían unas 60 personas, en las cuales se hacían clínicas publicas. Por ej. Asistí a una en donde cada participante tenia un tambor, y tenia que seguir los ritmos que proponía el instructor. Muy cool, y es un tripeo tener 60 tambores tocando al mismo tiempo. Los tambores eran proporcionados por los expositores, sin embargo hubo una clínica de guitarra en esta carpa, en la cual quienes quisieran asistir tenían que traer sus guitarras.

Genial!

Las Fotos